(español abajo)
We stand with Minnesota unions, community organizations, faith leaders, and small businesses calling for a general economic strike on Friday. This action is in protest of ICE’s presence brutal assaults on community members including children, US citizens, and refugees.
What is a general strike?
In brief, it’s a widespread work stoppage across industries to pause all economic activity. It’s a kind of “people’s veto” by which we, the workers, harness our collective power in the face of injustice. It’s a staple of protest politics and labor organizing frequently employed in countries like France and India.
Rather than a true general strike, the action in Minnesota is more of a mass mobilization. That’s because no unions have officially voted to go on strike. However, major unions have endorsed the call for Minnesotans to refuse work, school, and shopping.
The violent occupation of cities like Minneapolis is a frontal attack on workers and our collective human rights. ICE is kidnapping people at work, in Home Depot parking lots, on construction sites, on farms, on their way to and from home.
Looking to 2028
There’s a long way to go to build the organized worker power needed to reclaim our sovereignty from the 1%. That’s why more of these actions are on the horizon. UAW has called for a general strike in 2028, when they’ll be entering negotiations for three major contracts. If the rest of the labor movement joins them, we can work together to “bring the billionaire class to heel” and demand massive, transformational change.
This will require strong organization and widespread participation. That is why we need to start preparing now. We need to start bringing labor and community together, and push our unions to make bold demands.
So let’s start today by standing with Minnesota.
¡ICE FUERA DE MINNESOTA!
¡ICE FUERA DE NUESTRAS COMUNIDADES!
La FCWA se solidariza con los sindicatos, organizaciones comunitarias, líderes religiosos y pequeños negocios de Minnesota que han convocado a una huelga económica general el viernes, en protesta por la presencia de ICE en su estado y por los continuos y brutales ataques de la agencia contra miembros de la comunidad, incluyendo niñas y niños, ciudadanos estadounidenses y personas refugiadas.
Una huelga general es una suspensión amplia del trabajo en múltiples industrias para pausar toda la actividad económica. Es una especie de “veto del pueblo”, mediante el cual quienes trabajamos ejercemos nuestro poder colectivo frente a la injusticia. Las huelgas generales son una herramienta histórica de la protesta política y la organización laboral, y se utilizan con frecuencia en otros países como Francia e India.
¿Qué es una huelga general?
La huelga general en Minnesota es más una movilización masiva que una huelga formal, ya que ningún sindicato ha votado oficialmente ir a la huelga. Sin embargo, sindicatos importantes han respaldado el llamado a que la gente de Minnesota se abstenga de trabajar, asistir a la escuela y consumir.
Lo que está haciendo la administración Trump, junto con la violenta ocupación de ICE en ciudades como Minneapolis, es un ataque frontal contra las y los trabajadores y nuestros derechos humanos. Las personas son secuestradas en sus lugares de trabajo, en estacionamientos de Home Depot, en sitios de construcción, en granjas, y en su camino hacia y desde el trabajo.
Con vistas a 2028
Nos queda un largo camino por recorrer para construir el poder organizado de la clase trabajadora que necesitamos para la liberación colectiva y para recuperar nuestra soberanía del 1%. Por eso, más acciones como esta se vislumbran en el horizonte. El sindicato UAW ha convocado a una huelga general en 2028, cuando entrarán en negociaciones de tres contratos importantes. Están llamando al resto del movimiento laboral a sumarse y a ir más allá de estas luchas contractuales específicas, trabajando juntas y juntos para “poner en su lugar a la clase multimillonaria” y exigir cambios masivos y transformadores.
Esto requerirá una organización fuerte y una participación amplia en todo el país, y necesitamos empezar a prepararnos desde ahora. Eso significa comenzar a unir al movimiento laboral con las comunidades y presionar a nuestros sindicatos para que planteen demandas audaces.
Empecemos hoy solidarizándonos con Minnesota.
